Reli, mas que una asignatura, un camino | La última cena
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La última cena

La última cena

 En 1494 el duque de Milán Ludovico Sforza, encargó a Leonardo de Vinci la realización de un fresco para  la iglesia de Santa Maria delle Grazie. Esta tarea absorbió por completo al genio que tardó más de 3 años en finalizarla. Según dicen había días que subía al andamio y  no paraba de pintar, otros en cambio se quedaba horas contemplando la obra sin apenas usar un pincel. Un detalle curioso es que solía ir por las calles buscando personajes para plasmar en su obra. La demora en la finalización del cuadro impacientó al prior del convento que fue a quejarse al duque, entonces Leonardo explicó que no encontraba el rostro con el que representar  a Judas ya que no había rostro humano que habiendole sido dada tanta gracia por el Señor, éste fuera capaz de traicionarle. Comentó a modo de venganza que si no encontraba el rostro adecuado pondría el del prior del convento.

Realizó la obra con una técnica experimental a base de óleo sobre yeso seco que provocó que nada más acabar la obra ésta empezara a deteriorarse.

Ha sido restaurada en diversas ocasiones y épocas

En la restauración del cuadro “La última cena” de Leonardo Da Vinci, participaron 100 personas que emplearon unas 50.000 horas cada una.  El trabajo costó más de 15.000.000 de dólares y demandó 21 años de labor.

Es una de las obras de arte más reproducida con innumerables copias realizadas en todo tipo de medios.

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